Arián Castro Murillo

VIDA DE REPISA

1. ESQUIRLA DE GRANITO

Piedra veteada. Aberdeen de la mente.

Diciendo Una perla en la copa echaré
lastimé mi mano, estrujando con ella
este trozo desgajado de la Torre de Martello
de Joyce, este brillante, hojuela insoluble

que conservo sin tener mucho en común…
especie de cuchillo de circuncisión paleolítico,
filo calvinista en mi núcleo complaciente.
El granito es dentado, salado, punitivo

y exigente. Venid a mí, dice
todos los que estáis trabajados y agobiados, yo
no os refrescaré.
Y añade, aprovechad
el tiempo.
Y, podéis tomarme o dejarme.

SHELF LIFE

1. GRANIT CHIP

Houndstooth stone. Aberdeen of the mind.

Saying An union in the cup I’ll throw
I have hurt my hand, pressing it hard around
this bit hammered off Joyce’s Martello
Tower, this flecked insoluble brilliant

I keep but feel little in common with –
a kind of stone age circumcising knife,
a Calvin edge in my complaisant pith.
Granite is jaggy, salty, punitive

and exacting. Come to me, it says
all you who labour and are burdened, I
will not refresh you. And it adds, Seize
the day.
And, You can take me or leave me.

2. VIEJA PLANCHA

A menudo la vi levantarla
de donde su cuña compacta
rondaba por el lomo de la estufa
como un remolcador anclado.

Para probar su calor de oído
le escupía en el rostro de hierro
o se la ponía junto a la mejilla
para adivinar el peligro latente.

Suaves golpes sobre la tabla de planchar.
Su codo con hoyuelos en un ángulo
y su agacharse intencionado
al dirigir la plancha

como a una garlopa sobre lino,
como el resentimiento femenino.
Trabajar, dice su torpe embate,
es mover cierta masa

por cierta distancia,
es tirar del propio peso y sentirse
exacto e igual a él.
Sentirse arrastrado. Y flotante.

2. OLD SMOOTHING IRON

Often I watched her lift it
from where its compact wedge
rode the back of the stove
like a tug at anchor.

To test its heat by ear
she spat in its iron face
or held it up next her cheek
to divine the stored danger.

Soft thumps on the ironing board.
Her dimpled angled elbow
and intent stoop
as she aimed the smoothing iron

like a plane into linen,
like the resentment of women.
To work, her dumb lunge says,
is to move a certain mass

through a certain distance,
is to pull your weight and feel
exact and equal to it.
Feel dragged upon. And buoyant.

3. VIEJO PELTRE

No la edad de la plata, más un desliz
de analfabetismo bajo las vigas:
un dentado, viejo, opaco plato de segunda mano
lleno de nevadas, manchado y temperado.

Me gusta el peltre humilde, mi mansa opción
en lo que respecta a metales –junto con soldaduras
que lloran al tacto del hierro ardiente;
plácido y triste como un aliso de corteza brillante

reflejándose en la superficie turbia de un pantano
donde creyeron me había ahogado un día de invierno
a tiro de piedra de la casa, cuando todo
el huerto era niebla y me había escondido deliberadamente.

Resplandores son de lo que el alma está hecha.
Nebulosos retos, lejanos destellos de consciencia
y abatidas, no del todo honestas, prendas de amor verdadero.
Y todo un deshielo, de inundaciones tardías, de ancestros.

3. OLD PEWTER

Not the age of silver, more a slither
of illiteracy under rafters:
a dented hand-me-down old smoky plate
full of blizzards, sullied and temperate.

I love unshowy pewter, my soft option
when it comes to the metals –next to solder
that weeps at the touch of a hot iron;
doleful and placid as a gloss-barked alder

reflected in the nebulous lid of a pool
where they thought I had drowned one winter day
a stone’s throw from the house, when the whole
country was mist and I hid deliberately.

Glimmerings are what the soul’s composed of.
Fogged-up challenges, far conscience-glitters
and hang-dog, half-truth earnests of true love.
And a whole late-flooding thaw of ancestors.

4. ESPIGA DE HIERRO

Tan parecido a un diente de rastra
oigo el crujir de arneses y el chasquear
de piedras en un huerto arado.
Pero fue en la era del vapor

en Eagle Pond, Nuevo Hampshire,
cuando esta espiga oxidada que encontré ahí
era conducida y empleada
para arreglar un engranaje de la línea.

¿Qué garantiza que las cosas permanezcan
si una vía de tren puede ser levantada
como una zarza extensa de su crecer en surcos?
Sentí haber venido por mi cuenta

por el calmo camino de pasto
del que tomé el hierro como una espina
o una palabra que pensaba propia
de la boca de un desconocido. 

Y la cabeza de martillo que la hundió
con un último estallido sordo
en lo profundo del durmiente
alquitranado, ¿dónde está?

¿Y el mango curtido en sudor?
Preguntad a los del cabús,
inaudible y derecho
y remolcado a prisa, sin sombras.

4. IRON SPIKE

So like a harrow pin
I hear harness creaks and the click
of stones in a ploughed-up field.
But it was the age of steam

at Eagle Pond, New Hampshire,
when this rusted spike I found there
was aimed and driven in
to fix a cog on the line.

What guarantees things keeping
if a railway can be lifted
like a long briar out of ditch growth?
I felt I had come on my self

in the grassy silent path
where I drew the iron like a thorn
or a word I had thought my own
out of a stranger’s mouth.

And the sledge-head that sank it
with a last opaque report
deep into the creosoted
sleeper, where is that?

And the sweat-cured haft?
Ask the ones on the buggy,
inaudible and upright
and sped along without shadows.

5. PIEDRA DE DELPHOS

Ser regresado al altar un amanecer
cuando el mar disperse al sur sus lejanos cultivos de sol
y yo haga nuevamente una ofrenda matutina:
que me libre del miasma de la sangre derramada,
gobierne la lengua, tema a la hibris, tema al dios
hasta que él hable por mi boca irrestricta.

5. STONE FROM DELPHI

To be carried back to the shrine some dawn
when the sea spreads its far sun-crops to the south
and I make a morning offering again:
that I may escape the miasma of spilled blood,
govern the tongue, fear hybris, fear the god
until it speaks in my untrammelled mouth.

6. RAQUETA DE NIEVE

El arco de una raqueta de nieve cuelga de una pared
en mi mente, en un cuarto flotante, inmóvil:
como una cifra de largo aliento, pintada,
un jeroglífico para todo reino del murmullo.

Por seguir una palabra como a un ganso
fue que dejé el cuarto tras una torva amorosa
y trepé las escaleras del ático como un sonámbulo,
erizado y con sangre ardiente, arrastrando la corteza de la                                                                         [nieve.

Entonces me senté allí a escribir, imaginando en silencio
sonidos como sonidos de amor tras larga abstinencia,
ansioso y absorto y capaz
bajo el signo de una raqueta de nieve en la pared.

El arco de una raqueta de nieve, como una vieja cometa,
se aleja por el viento y se pierde de vista.
Ahora estoy sentado, en blanco, mientras la mañana aclara                                                           [gradualmente
su distante, inviolada expansión.

6. A SNOWSHOE

The loop of a snowshoe hangs on a wall
in my head, in a room that is drift-still:
it is like a brushed longhand character,
a hieroglyph for all the realms of whisper.

It was to follow the snow goose of a word
I left the room after an amorous blizzard
and climbed up attic stairs like a somnambulist,
furred and warm-blooded, scuffling the snow-crust.

Then I sat there writing, imagining in silence
sounds like love sounds after long abstinence,
eager and absorbed and capable
under the sign of a snowshoe on a wall.

The loop of the snowshoe, like an old-time kite,
lifts away in a wind and is lost to sight.
Now I sit blank as gradual morning brightens
its distancing, inviolate expanse.

Ficha del autor

Arián Castro Murillo. Estudiante de Licenciatura en Violoncello. Publicó en los libros colectivos La liebre es ligera y La espina es la flor de la nada.