Nada sería diferente: cinco poemas de Luis Ernesto Pérez

Acuérdate bien de mis lunares
 
Acuérdate bien de mis lunares
por si un día me encuentran sin cabeza
del garabato que dibujaste en mi espalda
cuando estábamos desnudos
 
no te asustes
mi amor
esto pasa todo el tiempo
 
recuerda el bulto en mi costilla
que a veces nos preocupa
y si me queman
no te olvides de ciertos huesos rotos
que tan bien conoces
 
si parvadas de cuchillos me alimentan
báñate en el cuerpo cromado
y ten cerca mis aromas
 
no dejes de tocarme
por si sólo queda la textura
ni te olvides de tanto giro
equivocado entre la grasa
 
adivíname sin duda
cuando te enseñen los pedazos
 
y si sólo quedan dedos
ya sabes qué hacer
 


A veces como ahora

Ni cadáver
Ni ropa disuelta 
queda de nosotros
y aún en ti permanezco enredado
 
Espero en tu puerta
a la hora mordedura del día
con índigo beso contaminante
con palabra de larga ventisca
y un arpón de memoria en filo
 
A veces como ahora tratarás de borrarme
y aunque derrumbes y quemes y dinamites
cada rincón de aquellos
donde solteras palabras copularon
no seré desprendido de tu pelvis.
 


A estas alturas
 
¿Quién pagará los recibos de las putas
si la calle, las bocas y las piernas
permanecen cerradas?
 
¿Quién hará sentir atlante al niño
con tan pocas pieles alumbrando avenidas?
 
¿Qué hará Magdalena
sólo con Dios como amante,
y si una noche pagada con flores
emigró de latitudes
a un rincón más oscuro? 
 
A estas alturas,
ahora que algunas contestan teléfonos
y otros volvieron a besar a su esposa,
ya no parece tan malo ser poeta. 

 
 
Del hombre cansado
 
A todo lo largo de la mesa
una sombra innecesaria
canta del hombre cansado
 
él         sin recordar su nombre
huérfano del mundo
gemelo de la clase muerta
decide acabar su hambre
 
delante del hombre cansado
todos juegan
nadie
ni la mínima sombra            pregunta por él
 
ahora el hombre por primera vez dormido
abraza y descompone otros cuerpos cansados.
 
 
 
Nada sería diferente
 
No te amo por materia
o carne dócil al tacto
ni es tu crisálida enternecida
porosa corteza de fluidos
 
Tampoco el placer
con que me despiertas
y mucho menos
el sabor oxidado del regusto
ni la manera como lo dejas
 
Nada sería diferente
si fueras arma homicida
mineral arcilloso
forma de aguja
o cadáver en hielera
 
igual te metería en mi boca

Luis Ernesto Pérez (Ciudad de México)

Dedicado a la creación artística multidisciplinar, principalmente de obra visual, literaria y escénica, destacando la última a nivel profesional como estudiante en la Escuela Nacional de Danza Folklórica del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura en donde ha colaborado en diversos proyectos tales como: 12 Horas de vuelo, acreedor de la beca para creadores escénicos otorgada por el FONCA; Dibujando entidades, seleccionado para su publicación en la quinta edición del festival miradas locales 2019; actualmente participa en el seminario ¿Cómo encender un fósforo?, dirigido por Alma Quintana. Es cofundador del colectivo artístico Calenda Negra.