Poemas de Arnulfo Valdez Oleta

Un par de palabras sudadas

Mira nomás cómo vuelan

                                         amagan

                                         vacilan

                                         forcejean

                                         burlan

para al fin colgarse en la pieza de metal.

No sabía que los pájaros podían jugar al baloncesto.

¿Recuerdas cuando lo intentamos?

Buscamos la pelota, conseguimos la válvula,

y la llevamos a inflar a un taller mecánico.

Nunca vimos un partido en la televisión,

tampoco nos molestamos en ir a un estadio.

Nos importó un ruido de uña el deporte,

pero una vez con el balón en las manos, lo hicimos botar.

Bas     

quet    

bol

Mira nada más cómo vuelan,

ahora entiendo.

Vivíamos entre los árboles,

bajo las sombras que daban esas carpas moradas

y aquel cerro, en corto, siempre a punto de incendiarse.

Tú y yo,

    corrimos

                            dimos vueltas

                            compartimos la pelota

el suelo latía bajo nuestros pies

Bas    

quet    

bol

En aquel parque,

al que también le dimos vueltas y vueltas

como la pelota en el aire

éramos pájaros y no lo sabíamos.

Un par de palabras con la camisa bien puesta

Mientras trabajo,

la ansiedad me baña de algo que no seca.

Me rasco los hombros, la espalda,

las manos que tienen que sudar.

Cuando acerco la nariz al arado sobre mi piel

emana de raíz un olor familiar:

putrefacción pura

puro puré de estrés

sin paros de por medio, de nadie.

*

Mi manager no me mima,

me demanda más.

La empresa se cruza de brazos

y muy de razones alega:

“tienes sueldo, bono, vacaciones,

caja de ahorro, aguinaldo, posada,

rifas, prestaciones, tu foto en los pasillos…”

RH ignora mi coma, 

cuestiona por qué mi número es de otra ciudad.

*

Y pensar que al firmar contrato

firmé mi renuncia.

*

En este siglo, el trabajo dignifica.

Hay que ponerse la camisa,

el chaleco, la pistola.

Dar aquello que en el fondo te queda para el día,

para sentirte bien contigo

para decir con buena cara

con una felicidad que no sientes cuando llueve

o cuando trina un pájaro más allá de los muros:

*

“hice un buen trabajo”

*

Ahora ya no puedo,

preferiría no hacerlo,

a pesar del seguro social,

de los puntos Infonavit.

La ansiedad me baña de algo que no seca,

                                                          pesa,

me abre el cuerpo,

me descompone.

Par de palabra en el retrete

Este es el momento sagrado.

Aquí me siento, saco un libro y me pongo a caminar.

El tiempo no importa, me lo tomo a mi gusto.

El trabajo, los deberes del hogar,

la atención de los gatos,

pueden esperar.

Porque para defecar hay que ser pacientes también

y tenemos que pensar qué caminos tomar.

Hoy llamaron mi atención dos cantos

que me desconcentraron de Kerouac

y sus reflexiones budistas:

Canto 1

un pájaro grita como loco

las rimas del cielo

bajo un sol tostador

Canto 2

en el estudio

la melodía de mi amada Abril

de mi amada Daniela

imita el vuelo del pájaro

que deja el alambre de púas

para otro día.

Textos extraídos del poemario Par de palabras vía intravenosa (inédito)

Arnulfo Valdez Oleta (Escuinapa, 1990)

Chicken Noodle Soup (2015), Blanco Perfecto (2018), PECDA en poesía (2022) y ensayo creativo (2024). Traducciones en San Diego Poetry Annual.

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