Un par de palabras sudadas
Mira nomás cómo vuelan
amagan
vacilan
forcejean
burlan
para al fin colgarse en la pieza de metal.
No sabía que los pájaros podían jugar al baloncesto.
¿Recuerdas cuando lo intentamos?
Buscamos la pelota, conseguimos la válvula,
y la llevamos a inflar a un taller mecánico.
Nunca vimos un partido en la televisión,
tampoco nos molestamos en ir a un estadio.
Nos importó un ruido de uña el deporte,
pero una vez con el balón en las manos, lo hicimos botar.
Bas
quet
bol
Mira nada más cómo vuelan,
ahora entiendo.
Vivíamos entre los árboles,
bajo las sombras que daban esas carpas moradas
y aquel cerro, en corto, siempre a punto de incendiarse.
Tú y yo,
corrimos
dimos vueltas
compartimos la pelota
el suelo latía bajo nuestros pies
Bas
quet
bol
En aquel parque,
al que también le dimos vueltas y vueltas
como la pelota en el aire
éramos pájaros y no lo sabíamos.
Un par de palabras con la camisa bien puesta
Mientras trabajo,
la ansiedad me baña de algo que no seca.
Me rasco los hombros, la espalda,
las manos que tienen que sudar.
Cuando acerco la nariz al arado sobre mi piel
emana de raíz un olor familiar:
putrefacción pura
puro puré de estrés
sin paros de por medio, de nadie.
*
Mi manager no me mima,
me demanda más.
La empresa se cruza de brazos
y muy de razones alega:
“tienes sueldo, bono, vacaciones,
caja de ahorro, aguinaldo, posada,
rifas, prestaciones, tu foto en los pasillos…”
RH ignora mi coma,
cuestiona por qué mi número es de otra ciudad.
*
Y pensar que al firmar contrato
firmé mi renuncia.
*
En este siglo, el trabajo dignifica.
Hay que ponerse la camisa,
el chaleco, la pistola.
Dar aquello que en el fondo te queda para el día,
para sentirte bien contigo
para decir con buena cara
con una felicidad que no sientes cuando llueve
o cuando trina un pájaro más allá de los muros:
*
“hice un buen trabajo”
*
Ahora ya no puedo,
preferiría no hacerlo,
a pesar del seguro social,
de los puntos Infonavit.
La ansiedad me baña de algo que no seca,
pesa,
me abre el cuerpo,
me descompone.
Par de palabra en el retrete
Este es el momento sagrado.
Aquí me siento, saco un libro y me pongo a caminar.
El tiempo no importa, me lo tomo a mi gusto.
El trabajo, los deberes del hogar,
la atención de los gatos,
pueden esperar.
Porque para defecar hay que ser pacientes también
y tenemos que pensar qué caminos tomar.
Hoy llamaron mi atención dos cantos
que me desconcentraron de Kerouac
y sus reflexiones budistas:
Canto 1
un pájaro grita como loco
las rimas del cielo
bajo un sol tostador
Canto 2
en el estudio
la melodía de mi amada Abril
de mi amada Daniela
imita el vuelo del pájaro
que deja el alambre de púas
para otro día.
Textos extraídos del poemario Par de palabras vía intravenosa (inédito)
Arnulfo Valdez Oleta (Escuinapa, 1990)
Chicken Noodle Soup (2015), Blanco Perfecto (2018), PECDA en poesía (2022) y ensayo creativo (2024). Traducciones en San Diego Poetry Annual.

