HAMBRE VIEJA
                      a propósito de «Don de Heráclito»
                       de José Emilio Pacheco

La intención de conseguir
una isla inhabitada
ponerla a caminar entre el misterio
y el vacío del mundo
nos quitará el hambre de las ideas.

Sin embargo,

somos crucero de tierra
buscando limpiar las deudas
al infinito de la venganza capital.

La tierra que es predestinada a rogar
jamás ha de saciar el hambre de la billetera,
el mar que es agua pura ante los peces
jamás ha de saciar la sed del hombre.

 
Publicado en «Hambre Nueva» (Editorial Pulpo, 2019)
 


EL GONDOLERO

¿Qué hace un poeta trabajando en el supermercado?
Preguntó un compañero de trabajo
luego de enterarse que había publicado
algunos poemas.

Grata sorpresa para él, que intenta
grabar canciones de trap,
pegarse y ser el nuevo humilde del género.

Luego de pedirme que le escribiera canciones
y que me las pagaría
y de contarme de su hijo
y de lo caro que salió arreglar su auto
le contesté que a veces
la poesía viene enlatada
que solo queda ponerla en cajas,
acomodarla en las góndolas
y esperar algún hambriento que la busque.
 
Publicado en «Hambre Nueva» (Editorial Pulpo, 2019).



VERSOS PARA FOMENTAR EL TURISMO

                       a Mara Pastor

Mis papeleos y motetes de fin de mundo
incluyen las huellas de mi perro, mi perro,
pasaporte, chocolate de naranja,
un verso de Mara Pastor inspirado en Nicanor Parra,
una chaqueta que me vendió un niño guatemalteco,
un reloj que obtuve intercambiando mi viejo reloj
a un mesero de Coyoacán,
el ciclo infinito que escondo en mis pupilas para ver piel
y todo lo que quise ser y nunca fui
dígase: buen hijo, buen ciudadano, buen amigo.

El vacío es un camino obligado, pero
¿qué hacemos con nuestra ambición de tierra, cielo y mar?
¿La dejamos en una pequeña caja guardada en la espalda?
Mis papeleos y motetes de fin de mundo
incluyen continuidad, y mi perro.
Publicado en «Visión de Carne»

(El Taller Blanco Ediciones, 2020).
 

 
VISIÓN DE CARNE

De las tantas pirotecnias del disturbio humano
las cicatrices se desvanecen en promesas,
ahí donde le vamos con pasión
aunque a veces con agonía
y esas chispas que salen de nuestro pecho
como el nacimiento de un niño
prometido en los tronos del infinito.

Las palabras son eso:
cadenas de miradas que no sabemos descifrar
y le damos con acompañarlas con sonrisas,
abrazos y cariños,
buscando un espacio diseminado
para nuestra destreza de vida lacónica.

No podría describirlo de ninguna otra manera.

Cuando levantamos nuestra visión de carne.
Cuando cocemos las penumbras hasta forjar faroles.
Cuando adjuntamos nuestro pellejo al calendario
hacemos de todo, una palabra

y nuestra palabra es siempre nuestro hogar.
 
Publicado en «Visión de Carne» (El Taller Blanco Ediciones, 2020).




Carlos A. Colón Ruiz (San Sebastián, Puerto Rico, 1997). Cursó el bachillerato en Ciencias Políticas en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras. Es autor de Hambre Nueva (Editorial Pulpo x Atelier d’Escritura, 2019), No quiero escuchar Radiohead (Poema Suelto, La Impresora, 2019) y Visión de Carne (El Taller Blanco Ediciones, 2020). Ha publicado en diversas revistas, antologías y blogs en México, España, Estados Unidos, Puerto Rico y Latinoamérica; también ha participado en festivales y lecturas en Puerto Rico, Cuba, México y Guatemala. Organizó la antología de poesía y narrativa Lámparas (Editorial Pulpo, 2018). Actualmente, pertenece a la junta editorial de la Revista Demoliendo Hoteles.
 Ha publicado en diversas revistas, antologías y blogs en México, España, Estados Unidos, Puerto Rico y Latinoamérica; también ha participado en festivales y lecturas en Puerto Rico, Cuba, México y Guatemala. Organizó la antología de poesía y narrativa Lámparas (Editorial Pulpo, 2018). Actualmente, pertenece a la junta editorial de la Revista Demoliendo Hoteles.